
Las nuevas áreas de parques caninos incorporan juegos que permiten a los perros hacer circuitos que mejoran su estado físico y coordinación. Lo que sigue sin resolverse es el problema de higiene en muchas ciudades por la presencia de excrementos de perros en acerados y alcorques. Además de dotar a estos espacios de juegos y zonas de confort de calidad para los propietarios de las mascotas, hay que dotarlos y equiparlos de puntos de agua y de recogida de excrementos para mejorar la higiene. El problema de los excrementos es de mayor alcance y es necesario establecer un Plan Canino Urbano (PCU) en el que se contemplen los parques caninos, su ubicación, e itinerarios para mascotas dotados de puntos limpios.

