ADIÓS CAMPEÓN. A Juan Alonso Nevado

Su sonrisa pícara siempre le delataba. Era ante todo un hombre noble, generoso, con un corazón enorme y una habilidad especial para volverse invisible. Hablaba bajito, pasaba desapercibido a menudo, pero él se quedaba con todos los detalles. Miraba, observaba y disparaba. Su cámara de fotos fotografió a todos los personajes famosos desde los 80. Fue el mejor paparazzi de España. Vivió muchas anécdotas, aprendió y enseñó a muchos, pero sobre todo fue siempre una buena persona. Nunca se quejó de las horas de trabajo, de los kilómetros, del frío, de la soledad... ni siquiera de las zancadillas que la vida a veces nos pone. El sonreía, callaba y seguía trabajando . El mejor paparazzi, el mejor amigo, el mejor hombre invisible, que lo veía todo y al que jamás llegaban a ver.

Y protegió su vida con la misma pasión que hacía su trabajo, protegió a sus hijos, a su amor, a sus amigos y su intimidad. Por eso pocos llegaron a conocerlo de verdad, pocos supieron de esa bondad infinita por los demás, de su empatía y de su gran sensibilidad. Tocaba el piano, pero sentía pánico escénico, siempre estaba dispuesto a escuchar pero nunca quiso ser centro de atención.

Campeón, te fuiste sin avisar, como hacías siempre, sigilosamente, despareciendo sin despedirte, pero los que tuvimos la suerte de conocerte sabemos que AMIGOS como tú no abundan. Ejemplo de lealtad infinita.

Personas que siempre dan sin esperar nunca nada.