Antonio Rendón . Mientras el reloj marcaba las doce del mediodía y la Plaza Consistorial de Pamplona se inundaba de emoción con el tradicional chupinazo que da comienzo a las fiestas de San Fermín, a más de mil kilómetros de distancia, Sevilla volvía a sumarse a esta celebración universal gracias al acto organizado por el Hogar Navarro en Sevilla.
El emblemático establecimiento Kiosco de Doñana, situado en la calle Espinosa y Cárcel, número 12, en el barrio sevillano de Nervión, acogió a cerca de un centenar de navarros, familiares, amigos y simpatizantes que, luciendo el característico pañuelo rojo al cuello, compartieron el inicio de unas fiestas profundamente arraigadas en la identidad cultural de Navarra y reconocidas internacionalmente.
El acto estuvo presidido por el presidente del Hogar Navarro en Sevilla, José Miguel Valderrama Esparza, natural de Pamplona, quien fue el encargado de realizar el simbólico lanzamiento del chupinazo desde las puertas del establecimiento. El estallido del cohete dio paso al emocionado grito colectivo de «¡Viva San Fermín!», pronunciado por los asistentes en un ambiente de fraternidad y convivencia que evocó, con cercanía y emoción, el espíritu festivo de la capital navarra.
Junto a José Miguel Valderrama participaron numerosos navarros procedentes de distintas localidades, entre ellas Fitero, Pamplona, Marcilla, Barásoain y Cirauqui, además de sevillanos y amigos de Navarra que quisieron compartir una celebración convertida en símbolo de unión entre territorios y de preservación de las tradiciones.
Tras el lanzamiento del chupinazo, los asistentes participaron en un emotivo brindis en honor de San Fermín, patrono de Navarra, acompañado de vino rosado navarro. La jornada continuó con una degustación gastronómica en la que destacó una tradicional caldereta de cordero, elaborada con patatas, verduras y chorizo, así como los siempre apreciados pimientos del piquillo, productos emblemáticos de la cocina navarra que fueron especialmente valorados por los presentes.
El encuentro se prolongó hasta bien entrada la tarde en un ambiente de cordialidad, amistad y convivencia, reafirmando el compromiso del Hogar Navarro en Sevilla con la conservación y difusión de las tradiciones, la cultura y el patrimonio festivo de Navarra entre la comunidad navarra residente en Andalucía y todos aquellos que comparten el aprecio por una de las celebraciones más universales del calendario festivo español.
Un año más, el Hogar Navarro en Sevilla ha sido el responsable de la organización de este acto conmemorativo, consolidando una cita que se ha convertido en una tradición para la comunidad navarra en la capital andaluza y en una muestra del estrecho vínculo cultural que une a Navarra y Sevilla.
