Es la primera fiesta religiosa del verano, en el litoral andaluz.

– Una multitud de fieles y bañistas, siguieron desde las playas, las evoluciones de los pesqueros que portaban a la Patrona de los Marineros en un paseo marítimo por alta mar por la zona de la piedra de Salmedina y playa de Regla resultando bellísimo y emotivo.
– Una velada y alfombra de sal, en la calle “El Barrio” marinero, colgaduras en los balcones y homenaje al hombre del mar, al marinero de Chipiona, Manuel Rivero Rubalcaba.
Texto y fotos: Antonio Jiménez Gómez
Chipiona. 16-julio-2026. La localidad de Chipiona, ha vivido hoy la Fiesta de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, saliendo procesionalmente a las diez de la mañana de la Iglesia Parroquial Nuestra Señoras de la O, con un repique continuo de campanas de gloria, siendo trasladada hasta el Puerto pesquero, a través de un bello paseo por la orilla de la Playa Cruz del mar, a hombros de costaleros y acompañada de una multitud de fieles y bañistas mas numerosas que otros años. Al llegar al Puerto pesquero, fue embarcada en el pesquero “Sonia Primera”, cuyo patrón ha sido Rafael Effio, iniciando una larga navegación, hasta la zona de la Piedra de Salmedina y playa de Regla, siguiendo por las aguas del litoral entre vivas y avemarías. Sobre las 15 horas el solemne cortejo regresó al templo parroquial y a las 19 horas, iniciar la procesión terrestre por el centro de la población.
Como antaño, se ha celebrado también la velada, durante tres días en la placita “El Manchón de la Huerta” y calle el Barrio marinero engalanada con colgaduras y con alfombra de sal a lo largo de la calle, para el paso de la Santísima Virgen del Carmen, que ha sido sentada en un trono de gloria y amor, de un pueblo que la ha venerado y proclama su fe con vivas y oraciones.

En la velada tuvo lugar el homenaje al hombre del mar, cuyo reconocimiento este año ha recaído, en el marinero de Chipiona, Manuel Rivero Rubalcaba, profesional de las faenas de pesca, a la que ha dedicado toda su vida. El acto estuvo presidido por el alcalde de Chipiona, Luis Mario Aparcero Fernández de Retana y el concejal delegado de fiestas, Francisco Javier Query. El primer edil, destacó la importancia de los hombres que trabajan en la mar, exponiendo siempre sus vidas. En la velada hubo actuaciones musicales y las intervenciones de las Academias de bailes de Aurora Caraballo y Vanesa Reyes.

Sin duda se han vivido momentos muy emotivos, cuando surgieron en la multitud de fieles, vivas y aplausos a la patrona de los marineros. Todos los congregados en el interior del Puerto Pesquero de Chipiona, – no se cabía- respondieron con vivas y aplausos a la Virgen del Carmelo. La Patrona de los marineros embarcó en el pesquero “Sonia” siendo acompañada en la procesión marítima por todo el litoral, de medio centenar de embarcaciones, pesqueros, recreativos y privados.

Sobre las catorce horas la Virgen del Carmen, regresó al templo Parroquial, para volver a salir procesionalmente, a las 19 horas, para cumplir el itinerario previsto del Barrio marinero y centro de la Villa.
Dos comentarios que nos hicieron personas de Chipiona, porque para muchos, han recordado como se vivía el embarque de la Virgen del Carmen en la histórica, recoleta y bonita playa de la Cruz del Mar, donde toda la flota pesquera y recreativa de Chipiona, esperaban a la Madre y Patrona de los marineros, en esta céntrica playa, cuyos miradores acogían a toda la gran multitud de fieles y bañistas y tenían mejor visión y mejor ambiente religioso y playero, que en el Puerto Pesquero. Solo había que estar pendiente, sus organizadores, del horario de la pleamar, para fijar la hora del embarque, bien por la mañana o bien por la tarde y había tiempo para navegar por el litoral con la Imagen del Carmelo y de procesionar por las calles de Chipiona.

La otra ausencia, no haber cohetes, cuando son lanzados desde alta mar, no hacen daño a nadie, ni a personas enfermas, ni a animales domésticos, porque explosionan a mucha distancia y mucha altura. Cohetes siempre hubo en todas las fiestas, porque son sinónimos de alegría, de júbilo y de fiestas. Con motivo de la visita de su Santidad el Papa León XIV a España, tuvo lugar la inauguración de la Torre central de Jesucristo, en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, construida por Antonio Gaudí, el conjunto de luces y fuegos artificiales, ha sido el mayor espectáculo pirotécnico vivido en España.