Antonio Rendón. La filial sevillana de la Hermandad de la Virgen de la Sierra, fundada en 1952, mantiene viva su devoción a la venerada imagen mariana, cuya procesión anual por las calles de la feligresía se celebra el último domingo de octubre desde 2004. Esta cita constituye uno de los momentos más destacados de su calendario corporativo, junto con la celebración de los cultos y el pregón dedicados a su Sagrada Titular.

El pasado domingo, 25 de octubre, la Hermandad celebró su tradicional salida procesional desde la Parroquia de San Roque, sede de sus cultos y oraciones. A las 11:30 horas, y conforme al horario previsto, se abrieron las puertas del templo para dar comienzo a una jornada marcada por la devoción mariana, la solemnidad y el acompañamiento de numerosos fieles.

El cortejo procesional se inició en el interior de la parroquia con la cruz alzada, flanqueada por dos ciriales de guía, seguida de los hermanos y hermanas portando cirios blancos. Figuraban asimismo el libro de reglas, acompañado por la correspondiente vara corporativa, y las representaciones de las hermandades de Gloria de la feligresía sevillana, que participaron con sus estandartes y varas, poniendo de manifiesto los vínculos de fraternidad y colaboración entre las corporaciones religiosas de la ciudad.

Ocupaba un lugar destacado en el cortejo el estandarte de la Hermandad de la Virgen de la Sierra, junto a su característica bandera, compuesta por numerosos triángulos de colores rojo, blanco, amarillo y verde. Tras la presidencia y el cuerpo de acólitos, avanzaba el paso de la Santísima Virgen de la Sierra, cuya representación iconográfica muestra a María presentando a su Hijo a los fieles, en una escena de profundo significado devocional.

El paso estuvo dirigido desde el martillo por José Manuel Palomo, acompañado por el joven y aventajado aprendiz de capataz Alfredito García, junto con su equipo de auxiliares. La cuadrilla condujo el paso al compás de la música interpretada por la Banda de Música del Liceo de Sevilla, anteriormente conocida como Banda de Música de Nuestra Señora del Sol, bajo la dirección de Jorge Belda Mora.

A lo largo del recorrido, la música procesional encontró también un acompañamiento coral. El Coro Cofrade Sevilla se incorporó a la comitiva desde la calle Júpiter hasta la calle Luis Cadarso, sumando sus voces a las melodías de la banda en un momento de especial emotividad y fervor mariano.

La Hermandad expresó asimismo su agradecimiento a la Real Liga Naval Española, a la Guardia Civil y al Centro de Coordinación Operativa (CECOP) por su participación y colaboración en el desarrollo de la procesión, contribuyendo al buen discurrir de esta manifestación pública de fe.

Con esta cita anual, la Hermandad de la Virgen de la Sierra renueva una tradición de honda raigambre devocional en Sevilla y mantiene vivo el vínculo espiritual de sus hermanos con la Santísima Virgen, bajo una advocación que continúa congregando a fieles y devotos en torno a su Sagrada Titular.

«Madre amada de la Sierra, no nos niegues tu favor».

Fotografías: Antonio Rendón Domínguez