Hace varios años que Javier Arenas no se pierde el torneo de pádel que se organiza en San Pedro de Alcántara. Le gusta ganar pero, sobre todo, jugar. Dice que no descansa nunca y que, en su caso, lo de las vacaciones es un eufenismo que poco tiene que ver con la realidad. Su principal ocupación estos días: huir de los periodistas. A pesar de todo, ha hablado con LA RAZÓN y nos ha dejado conocer su lado más humano. - La barba de tres días..., ¿es un signo de que está de vacaciones? - Se equivoca... es de cinco días, no de tres. - Suele ganar algún premio cada vez que participa en este torneo... - Siempre que he venido, sí. Pero a ver qué pasa... cualquier año me sorprenden y no me lo dan. - ¿Qué tal está pasando el verano? - Muy bien. Estoy descansando un poco, aprovecho para jugar al pádel y al dominó y para estar con los niños, que me dan muchísimas alegrías. También sigo minuto a minuto la vida política de Andalucía porque estoy muy preocupado con los inciendios. Estuve en Cazorla y es terrible ver cómo se nos quema Andalucía. - Es su primer verano en la oposición, ¿ha cambiado en algo? - Sigo veraneando entre Tarifa y Benahavis. - Si tuviera que pasar sus vacaciones con Zapatero o con Llamazares, ¿a quién elegiría? - A ninguno de los dos. - Y si se viera obligado a ir a la playa con algún politico... - Me iría con Aznar, Rajoy, Rato, Mayor, con cualquiera... Pero con ninguno de la oposición. - Parece que Tarifa se está poniendo demasiado de moda. - Sí, y es una pena. A los que llevamos mucho tiempo yendo nos gustaría que Tarifa nunca se pusiera de moda. - ¿Hace kite surf? - He probado el windsurf puro y duro, pero lo de ir con una tabla y una cometa no lo he hecho nunca, la verdad. Y creo que no me atravería, aunque me lo paso fenomenal viendo los saltos que pega la gente, me encantan. - Tres cosas que no le van a faltar estos días. - Los niños, el deporte y la lectura. - En invierno, ¿también hace deporte? - Sobre todo, ando, corro un poco y sigo jugando al pádel. - ¿Va al gimnasio? - Al gimnasio voy más bien poco, porque cada vez que estiro los musculos acabo lesionándome. Creo que debería haber una ley que prohibiera el estiramiento a los que tenemos barriguita. - De no haber sido político, ¿que profesión habría elegido? - Abogado, que también lo soy. - ¿Y si, después de todo, le sale un hijo de izquierdas? - Por supuesto que no pasa nada, un abrazo y hablaremos todos los días en casa de política. Supongo que él me intentará convencer a mí con lo que piensa y yo a él, pero tener un hijo de izquierdas es lo mismo que tener un hijo de centro, igual que tener un hijo homosexual o heterosexual, es exactamente igual.
