Los alpinistas andaluces de la Expedición Andalucía Everest se encuentran de nuevo en el Campo Base Avanzado (6450 m.). Han pasado siete días desde que abandonaron esta altitud y allí se encontraron con compañeros españoles de aventura como el cartagenero Carlos Garranzo y el grupo del vasco José Feijoo,

quienes hoy bajaran a descansar al Campo Base.

La planificación no se está cumpliendo del todo y se acumulan algunos días de retraso sobre el programa inicial. Prácticamente ninguna de las expediciones ha conseguido alcanzar el campo 1, lo que retrasa aún más los planes y las posibilidades de cumbre se dispersan. En los próximos días, Huisa y López tratarán de alcanzar el primer campo de altura y dejar instaladas sus tiendas y en la medida y menor tiempo posible tratarán de llegar al campo 2 y dejarlo equipado.

En esta tesitura se crea un dilema para los expedicionarios andaluces con dos posibilidades: La primera es llegar a campo 1 y bajar a recuperar hasta el base con lo que se acrecentarán los días de retraso y se añade esfuerzo. La segunda es mantenerse en una cota no inferior a la del Avanzado hasta los días de intento a cumbre con lo que el desgaste a esa altitud también resulta negativo. La situación se complica y la elección para los expedicionarios no es fácil.

Juan Antonio Huisa y Pedro López tuvieron ya tuvieron el día anterior una accidentada ascensión hasta el campo intermedio con el retraso de un porteador y la sorpresa de las tiendas ocupadas por desorganización de la agencia con lo que el descanso y la moral también resultaron mermados.

La Expedición Andalucía Everest 2006 tiene a la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, RTVA y el Ayuntamiento de Sevilla como principales patrocinadores, además de The North Face, Nervión Plaza, Estadio Deportivo, Grupo La Raza y Merkamueble.

Inconvenientes a superar:

En los últimos días se han acumulados problemas imprevistos. Pequeñas anomalías que distraen la atención y la concentración, parte muy importante de la prueba a superar. Algo minada está la moral de los dos andaluces ante semejante reto. La decisión no es fácil, cualquiera de las dos opciones a tomar es negativa. Pero la montaña es eso, superar los inconvenientes, más allá de lo orográfico. Huisa y López ya han demostrado en más de una ocasión que tienen madera para conseguirlo. Se acortan los plazos y la meta se endurece.