Abrir una librería no suele aparecer entre los planes más sensatos del mundo con los tiempos que corren.

Y, sin embargo, hay personas que, después de lanzarse una primera vez, terminan haciéndolo otras cinco más.

Seis librerías después, Rafa, Maru y Migue siguen empeñados en la utopía: que no mueran los lugares donde las historias importan y los lectores y las lectoras siempre han de estar en el centro.

Detrás de cada mueble que han montado, de cada caja descargada, de cada persiana que se levanta por primera vez, hay muchas horas de trabajo que casi nadie ve. Y detrás de esta sexta Botica hay también una idea que, igual que las buenas novelas, se niega a morir: que los libros merecen un lugar propio en cada barrio.

Hoy Sevilla Este suma una nueva librería a su mapa. Pero quienes conocen la historia saben que esto empezó hace mucho tiempo, con una apuesta valiente por hacer de la lectura una experiencia cercana y cotidiana.