La Asociación Sevillana de Empresas Turísticas (ASET) ha dado el primer paso para una estrategia conjunta que refuerce a Sevilla como destino de turismo de lujo con la celebración del foro «Turismo de lujo: percepción y visión de la ciudad de Sevilla» en Casa Ozama, según ha informado la asociación.

El encuentro ha sentado las bases de una mesa de trabajo en la que empresas y profesionales del sector convertirán las reflexiones en propuestas y acciones concretas para desarrollar este segmento en la ciudad y la provincia.

El presidente de ASET, Jorge Robles del Salto, presentó el foro como una primera piedra hacia un modelo turístico que genere más valor. Según la asociación, los participantes coincidieron en que Sevilla tiene los atractivos para aspirar a un posicionamiento de mayor nivel, pero aún tiene recorrido para consolidarse como destino prémium.

Más ingresos y menos estacionalidad

ASET ve en el turismo de lujo una oportunidad para aumentar los ingresos, alargar las estancias, diversificar la demanda y depender menos de determinadas épocas del año. El reto, según se planteó, no es solo atraer a visitantes con más capacidad de gasto, sino ofrecer una experiencia completa que repercuta en el conjunto de la economía local.

La jornada empezó con la intervención de Eduardo Blanco, asesor de viajes privados de Spain and The World. La mesa redonda, moderada por Paula Magarzo, del Área de Promoción del Ayuntamiento de Sevilla, reunió a Eduardo Guardiola, socio de Grupo Amarre; Carlos García-Borreguero, de Fugit Experience; Alejandra Riobóo, de Real Club Sevilla Golf; Olivier Rust, director de Thompson Sevilla, y Fernando Porta, CEO de Derby 1951.

Conectar con la ciudad

Para los ponentes, el objetivo es que el visitante no solo conozca los monumentos, sino que conecte con la ciudad y sus gentes, que consideran su principal patrimonio. Defendieron una oferta alineada en hotelería, gastronomía, comercio, golf, experiencias personalizadas, bienestar y atención al cliente, y que el lujo llegue también a guías, comercios y restaurantes, con coordinación entre empresas y colaboración público-privada.

El foro señaló además nuevas oportunidades, como el bienestar en la oferta hotelera y el turismo de salud, y la necesidad de reforzar la conectividad aérea y los vuelos directos.

La meta es una proyección a cinco años para atraer más turistas y repartir mejor la actividad a lo largo del año. Una vez definidos los retos, ASET pedirá apoyo a las administraciones.