La Asociación de Empresas de Servicios Turísticos (ASET) ha expresado su solidaridad con Ceuta coincidiendo con la celebración del Día de la ciudad autónoma, que se conmemora cada 2 de septiembre. El respaldo de la patronal sevillana se dirige de forma expresa a las empresas turísticas, los autónomos y el conjunto de la sociedad ceutí después de las semanas de crisis vividas en la ciudad.
Su presidente, Jorge Robles del Salto, ha reclamado medidas que devuelvan la normalidad a Ceuta tras la entrada masiva de personas registrada a finales de julio, y ha pedido que no se pierda de vista la dimensión humana de lo ocurrido. «Algo que se nos olvida: que han muerto, que sepamos, más de 150 personas ahogadas. Una tragedia que no se debe minimizar», ha señalado.
«El futuro económico pasa por reforzar a quienes generan actividad»
Sobre la situación en la que ha quedado la ciudad, el presidente de ASET sostiene que «el futuro económico de Ceuta pasa necesariamente por reforzar a quienes generan actividad, empleo y oportunidades: las empresas».
«Hoy queremos poner en valor a quienes hacen ciudad todos los días: los empresarios, los autónomos, trabajadores y emprendedores. Ceuta no puede avanzar sin un tejido empresarial fuerte, y el turismo debe ocupar un lugar estratégico en ese proyecto de futuro», ha añadido.
Desde la asociación defienden que la ciudad autónoma cuenta con un potencial turístico aún por desarrollar y que conviene seguir trabajando para traducir esa proyección en actividad económica y empleo. «Prestamos nuestro apoyo al sector y estaremos con ellos para todo aquello en lo que les podamos ayudar», indican.
Robles del Salto ha cerrado su mensaje con una felicitación a los ceutíes «en el año quizás más complicado que les ha tocado vivir»: «Desde ASET queremos decir alto y claro que creemos en Ceuta, en sus empresas, en sus profesionales y, sobre todo, en sus ciudadanos».
El contexto: la crisis de finales de julio
El comunicado llega poco más de un mes después de la entrada masiva de personas en Ceuta del 30 de julio, cuando miles de migrantes cruzaron a nado bordeando los espigones fronterizos desde la costa marroquí. El Gobierno cifró en torno a 72.000 el número de personas llegadas, en lo que constituye el episodio migratorio de mayor magnitud registrado en la ciudad autónoma.
El balance de víctimas mortales sigue sin cerrarse y ha generado discrepancias entre administraciones. A comienzos de agosto, la Delegación del Gobierno situaba la cifra en 72 fallecidos, mientras que el Gobierno de la Ciudad Autónoma elevaba a 88 los cuerpos recuperados y fuentes de la Guardia Civil apuntaban a que el número podría superar el centenar. La mayoría de las muertes se produjeron por ahogamiento, aunque también hubo víctimas en las aglomeraciones registradas junto al espigón de El Tarajal.
La Audiencia Nacional abrió diligencias para esclarecer las circunstancias de la entrada masiva y determinar si hubo alertas previas o si los hechos estuvieron organizados por redes de tráfico de personas.
