Los problemas con el aire acondicionado sólo se han registrado este año de forma notable en el hospital Virgen Macarena, donde los pacientes tienen que recurrir incluso a ventiladores debido a las temperaturas que soportan. Por su parte, en el hospital Virgen de Valme como en Virgen del Rocío se han solucionado las carencias refrigeratorias que se arrastraban de otros años.
El Hospital Universitario Virgen del Rocío tiene previsto para el presente mes concluir con el plan de renovación de la climatización del centro, iniciado hace ya 3 años.
El presupuesto para mejorar las condiciones en el sistema de aire acondicionado del área hospitalaria ronda los 3,6 millones de euros, de los que 1,2 millones se han empleado este verano para la instalación de dos máquinas climatizadoras. Con este la finalización de este proyecto se aumenta la capacidad del Virgen del Rocío en 300 millones de frigorías.
Este plan de desarrollo pretende que dejen de repetirse las escenas de «calor sofocante» que año tras año llegan a las salas de los hospitales coincidiendo con el aumento de las temperaturas en los meses estivales. Desde el hospital esperan que con esto pueda conseguirse que los pacientes puedan dejar los abanicos y los ventiladores en su casa. Por esto, el hospital ha solucionado los problemas referentes al calor aunque las urgencias siguen atestadas.
Virgen de Valme
El caso del hospital Virgen de Valme es similar al del Virgen del Rocío. Este verano no existen grandes problemas, según fuentes sanitarias. A pesar de que existan problemas de espacio, se han ido subsanando planta por planta las deficiencias que existían en los aires acondicionados, por lo que la temperatura en las instalaciones del hospital son las adecuadas para los pacientes.
Por su parte, el hospital Virgen Macarena cuenta con mayores problemas en este sentido aunque tiene previsto invertir 2 millones de euros para mejorar el sistema de climatización el próximo año. Aún así, trabajadores del propio hospital recelaban de que esta inversión vaya a llevarse a cabo. En esta línea, cabe recordar, que durante el verano pasado protestaron, incluso, miembros del personal de cocina ya que tuvo que trabajar a temperaturas superiores a los 42 grados.
Antecedentes
En el año 2004, en los hospitales de la capital hispalense, los apagones - causados por las altas temperaturas en Sevilla- obligaron a suspender varias operaciones. En esa fecha, la situación era parecida a la actual en el Virgen Macarena, donde las temperaturas superaban los parámetros recomendables. El SAS, en aquel entonces afirmaba que el aire acondicionado funcionaba mientras que los pacientes lo negaban rotundamente.
A día de ayer, fuentes oficiales del Virgen Macarena aseguraban que el calor no es tan sofocante como dicen, por lo que la historia parece repetirse
