Antonio Rendón. Una representación de la Orden Cívico Militar de los Reales Tercios de España, encabezada por su presidente, participó en los diversos actos institucionales, religiosos y de carácter castrense celebrados en Asturias durante los días 6, 7 y 8 de septiembre, atendiendo, un año más, a la invitación del arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz Montes.

La presencia de la institución se desarrolló en distintos escenarios de especial significación histórica y espiritual para Asturias, como Gijón, Oviedo y Covadonga, lugares estrechamente vinculados a la tradición cristiana y a la historia de España.

Gijón: homenaje a los Caídos y oración por España

Los actos se iniciaron el día 6 en Gijón, en la Basílica-Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, donde tuvo lugar una ofrenda floral ante la imagen de Cristo, seguida de la celebración de la Santa Misa por España y en memoria de todos los Caídos por Dios y por España.

La Eucaristía fue presidida por el reverendo padre deán don Manuel Robles, en una jornada marcada por el recogimiento, la oración y el homenaje a quienes entregaron su vida en defensa de sus ideales y convicciones.

Oviedo: memoria de la tradición histórica asturiana

El programa continuó el día 7 en Oviedo, con la celebración de un simposio y un almuerzo de camaradería, como espacio de encuentro entre los participantes y representantes de distintas instituciones.

Posteriormente tuvo lugar un solemne acto de carácter militar en el Panteón Real de la Catedral de Oviedo, espacio de singular relevancia histórica en el que reposan monarcas vinculados a la antigua monarquía asturiana, considerada tradicionalmente uno de los principales precedentes históricos de los procesos de formación de la España medieval.

La jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el reverendo padre deán don Benito Gallego, acompañada de una ofrenda floral ante la venerada imagen de Cristo San Salvador, titular de la Catedral de Oviedo.

Covadonga: tradición, fe y memoria histórica

El día 8, la representación de los Reales Tercios de España se trasladó a Covadonga con motivo de la festividad de la Natividad de la Virgen María, participando en los actos celebrados en el Santuario de Covadonga.

En la Santa Cueva, tuvo lugar un homenaje a la Santísima Virgen, acompañado de un discurso y una ofrenda floral, en el marco de una jornada especialmente vinculada a la tradición religiosa y a la memoria histórica de Asturias.

Posteriormente se realizó una ofrenda de laurel ante la tumba del rey don Pelayo, figura histórica estrechamente vinculada a Covadonga y a los orígenes del reino de Asturias, en recuerdo de su trascendencia dentro de la tradición histórica española.

A continuación, en la Basílica de Santa María la Real de Covadonga, tuvo lugar la celebración de la solemne Santa Misa, presidida por el arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz Montes, con la presencia de la Santa Cruz de la Victoria, símbolo histórico y espiritual de Asturias.

La celebración contó asimismo con la participación del vicario general, reverendo padre don Adolfo Mariño, y del abad de la Basílica y miembros del Cabildo, junto a un nutrido grupo de sacerdotes y numerosos fieles.

Una jornada de especial relevancia institucional

Los actos culminaron con el tradicional almuerzo de gala, celebrado con motivo de la festividad de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias y presidido por el arzobispo de Oviedo.

La convocatoria reunió a numerosas autoridades y representantes de los ámbitos eclesiástico, civil, político, militar y policial, así como a miembros de la Orden Cívico Militar de los Reales Tercios de España.

Entre las personalidades asistentes destacó la presencia del diputado nacional por Asturias, José María Figaredo, junto a otras autoridades e invitados.

La participación de los Reales Tercios de España en estas jornadas volvió a poner de manifiesto su presencia en actos de carácter institucional y religioso vinculados a la tradición histórica y espiritual asturiana, especialmente en unos enclaves de singular relevancia como Oviedo y Covadonga, donde historia, patrimonio, fe y tradición forman parte esencial de la identidad cultural del Principado.